Yvonne de Carlo fue la genial Lily Munster. Y hoy, el día que se ha ido, tal vez a una mansión similar a la de los monster, quizá reencontrándose con el abuelo Munster, le voy a dedicar mi blog.
Ha muerto a los 84 años, después de interpretar a la esposa de Moises en el filme épico de 1956 "Los Diez Mandamientos", de Cecil B. De Mille. Y como Lily Munster, esposa del Frankestein más encantador Herman Munster, que es como más me gusta imaginarla. Como la vampiresa dueña de la casa Munster, madre de Eddie, el niño lobo, ese cuervo y ese dragón como mascotas, y una sobrina algo anormal-sin ofender-, precisamente porque es normal, humana.
Lily fue el papel que la emcumbró a lo más alto en esta serie de culto que ya hizo hace mucho tiempo que despuntara mi preferencia por este tipo de formatos televisivos. Me trae recuerdos de la infancia, buenas sensaciones en blanco y negro, y el soniquete de una banda sonora difícil de olvidar.
Lily Dracula Munster era la verdadera heroína de esta gran familia. Nacida en Transilvania, jamás llegó a saber quién fue su madre, puesto que su padre, el conde Dracula, cuenta con un total de 16 esposas en su haber. Al contrario que Herman, Lily es mucho más madura e independiente. De hecho, a pesar de la oposición de Herman, ha probado su valía y capacidad para llevar adelante su propio salón de belleza, junto, por supuesto, con sus tareas de ama de casa y excelente madre, a las que se dedica con esmero.
Nacida en Vancouver, De Carlo creció en la pobreza y tuvo que abandonar la escuela secundaria para trabajar. Sin embargo ganó un concurso de belleza, oportunidad que aprovechó a partir de la década de los 40 para participar en pequeños papeles en el cine.
La actriz apareció en filmes como "Por quién doblan las campanas" (1943) y "Ruta de Marruecos" (1941). Pero en 1945, obtuvo un papel importante en "Salome, la embrujadora", que contaba la historia de una bailarina que llegaba a un pequeño pueblo de Arizona.
Se dijo que la Paramount contrató a De Carlo, porque le recordaba a su gran estrella Dorothy Lamour y los ejecutivos de la empresa cinematográfica querían advertirle que podía ser sustituida si le daba problemas al estudio.
De Carlo apareció en películas de serie B como "Frontier Gal", "El capitán Panamá" y "Shotgun", mostrando su figura, lo que le hizo ganar muchos admiradores.
En una autobiografía de 1987, reconoció haber mantenido romances con varias estrellas de Hollywood, entre ellas Howard Hughes, Robert Taylor y Billy Wilder.